Desde la primera visita al proyecto PB08, la vivienda nos habló de límites. Los espacios sociales eran pequeños, cerrados y muy compartimentados. Había, además, una desconexión total con un jardín y una piscina que exigían mayor uso y protagonismo.
Sus dueños —una pareja con dos hijos pequeños— afrontaron la reforma de su casa con una demanda expresa de luz, apertura, aire fresco y habitabilidad. El proyecto se convirtió así en un auténtico e inspirador California Dreaming.
Intervenimos los espacios sociales de la vivienda, derribando muros para liberar la planta y crear un gran espacio social donde cocina, comedor y salón convivieran sin límites, extendiéndose hacia la terraza y la piscina. Los nuevos ventanales de suelo a techo convirtieron la luz en protagonista, diluyendo la barrera entre interior y exterior y haciendo que la casa respire al compás del jardín y del cercano Parque Regional del Sureste.
La atmósfera interior se construyó sobre una base clara y luminosa, salpicada con toques de color que evocan la vitalidad californiana. El mobiliario, de líneas contemporáneas y con guiños al diseño nórdico, aporta equilibrio, modernidad, calidez y funcionalidad. Cada detalle refuerza esa sensación de naturalidad, amplitud y vida al aire libre.
En el exterior, incorporamos un espacio cubierto con una cocina de apoyo y un aseo, ampliando las posibilidades de utilización del jardín y convirtiéndolo en el verdadero corazón-motor de la vida cotidiana.
El resultado es una transformación radical: una vivienda que deja atrás la rigidez y se abre al sol, a la convivencia y al disfrute. Un hogar que traslada a Madrid la esencia de California y convierte el sueño de sus propietarios en una realidad tangible.
Desde la primera visita al proyecto PB08, la vivienda nos habló de límites. Los espacios sociales eran pequeños, cerrados y muy compartimentados. Había, además, una desconexión total con un jardín y una piscina que exigían mayor uso y protagonismo.
Sus dueños —una pareja con dos hijos pequeños— afrontaron la reforma de su casa con una demanda expresa de luz, apertura, aire fresco y habitabilidad. El proyecto se convirtió así en un auténtico e inspirador California Dreaming.
Intervenimos los espacios sociales de la vivienda, derribando muros para liberar la planta y crear un gran espacio social donde cocina, comedor y salón convivieran sin límites, extendiéndose hacia la terraza y la piscina. Los nuevos ventanales de suelo a techo convirtieron la luz en protagonista, diluyendo la barrera entre interior y exterior y haciendo que la casa respire al compás del jardín y del cercano Parque Regional del Sureste.
La atmósfera interior se construyó sobre una base clara y luminosa, salpicada con toques de color que evocan la vitalidad californiana. El mobiliario, de líneas contemporáneas y con guiños al diseño nórdico, aporta equilibrio, modernidad, calidez y funcionalidad. Cada detalle refuerza esa sensación de naturalidad, amplitud y vida al aire libre.
En el exterior, incorporamos un espacio cubierto con una cocina de apoyo y un aseo, ampliando las posibilidades de utilización del jardín y convirtiéndolo en el verdadero corazón-motor de la vida cotidiana.
El resultado es una transformación radical: una vivienda que deja atrás la rigidez y se abre al sol, a la convivencia y al disfrute. Un hogar que traslada a Madrid la esencia de California y convierte el sueño de sus propietarios en una realidad tangible.
















